Niños celíacos: Todo sobre la alergia al gluten en niños
Los niños celíacos sufren una intolerancia permanente al gluten, una proteína presente en el trigo, la avena, el centeno y la cebada. Todos los alimentos que incluyan alguno de estos ingredientes, pueden causar graves lesiones en el intestino delgado de los celíacos.
Las vellosidades lesionadas en el intestino impiden una correcta absorción de los nutrientes al comer. Por ello, los peques con alergia al gluten tienden a sufrir de baja estatura y peso y de muchas molestias en su sistema digestivo.
La celiaquía es una enfermedad de carácter genético que puede pasar fácilmente de un familiar a otro. Posee mayor incidencia en las mujeres y en las personas de raza blanca y, a veces, puede tener un estado latente. Esto quiere decir que, aún teniendo la enfermedad, los síntomas permanecen ocultos y pueden surgir sin previo aviso, más adelante.
Por este motivo, los pediatras suelen indicar a los peques una dieta libre de gluten, por lo menos hasta los 6 meses de vida. La intención es prevenir daños a su aparato digestivo a tan temprana edad. Si en tu familia hay algún antecedente genético de celiaquía, en primer grado, hay mucha probabilidad de que tus hijos sean niños celíacos.
Se cree que el 1% de la población en general sufre de la enfermedad celíaca. También que 75% de las personas que la padecen, no han sido diagnosticadas debidamente.
¿Qué síntomas tienen los niños celíacos?
Hay grupos de personas con mayor riesgo a padecer la enfermedad, por ejemplo, los diabéticos, quienes tienen síndrome de Down, epilepsia, artritis reumatoide y otras enfermedades auto inmunes. No obstante, la carga genética determina en gran medida sufrir o no de celiaquía. Cuando ha habido antecedentes en la familia, 1 de cada 10 integrantes padecerá la enfermedad. Por tanto, hay que estar alerta ante los síntomas que pueden visualizarse en los peques, para ayudarlos a prevenir los daños.
Es común que los síntomas se presenten en los primeros años de vida. Los niños de 9 meses son pacientes frecuentes en las consultas pediátricas, cuando han iniciado ya su consumo de gluten. Esto, en ocasiones, facilita el diagnóstico.

Algunos síntomas pueden ser:
- Distensión y dolor abdominal.
- Gases acumulados y flatulencias.
- Variación en la frecuencia de las evacuaciones. Puede haber diarrea o estreñimiento.
- Nauseas y vómitos justo luego de comer.
- Dermatitis herpetiforme (eczemas en la piel, especialmente en codos, glúteos y rodillas) .
- Inapetencia y pérdida de peso.
- Fatiga y cansancio (tal vez no quiera salir a jugar con otros niños ¡pendiente con este síntoma!)
- Aftas o pequeñas úlceras dolorosas en la boca y defectos en el esmalte dental.
Esos son los síntomas más comunes de la alergia al gluten. Otros más graves pueden incluir trastornos de conducta, irritabilidad y deficiencia en la atención y concentración. También pueden presentarse coagulopatías y trombocitosis, etc.
Para diagnosticar la celiaquía hacen falta pruebas en sangre y, si hay dudas aún, tal vez se requiera una biopsia intestinal.
Si tienes sospechas de que tu hijo padece la enfermedad, antes de pararle el consumo de gluten debes consultar a tu pediatra de confianza. Quizás pudiera hacer falta que ingiera la proteína para medir correctamente la reacción de su cuerpo a ella.
¿Tiene cura la celiaquía?
Los niños celíacos serán adultos celíacos. La rara enfermedad no tiene cura. Siempre que se consuma gluten la reacción del cuerpo será la misma. Responderá de manera auto inmune para para atacar la proteína. Esto es lo que causa el daño de las vellosidades intestinales.
La solución para que los niños celíacos puedan crecer y hacer una vida normal es eliminar el gluten por completo de su dieta. Deben evitar todo lo que contenga trigo, avena, cebada y centeno, no solo como ingrediente base, sino también como componente añadido.
Con esto nos referimos a:
- Pan
- Pastas
- Pasteles
- Ponquesitos
- Cereales mixtos y/o industrializados
- Comidas empanadas o rebosadas
- Salsas espesadas con harina
- Papillas o biberones con cereal de trigo, avena y cebada.
Es preferible una dieta en casa y evitar productos cuyos ingredientes no especifiquen la presencia o no del gluten. Además, no es realmente tan difícil alimentarse sin productos con esta proteína. Carnes rojas y blancas, pescados, vegetales y frutas, están permitidos para los celíacos.
La paciencia y la concienciación familiar es vital para el éxito de una dieta libre de gluten en los niños celíacos. Si todos mantienen un régimen saludable, será más fácil para los peques asimilar este estilo de vida, sobre todo si el diagnóstico se ha hecho cuando están ya mayorcitos.
En la actualidad, hay muchos productos libres de gluten que se pueden conseguir para sustituir muchas comidas que lo contienen. Así que cada vez es menos complicado lograr una vida normal y feliz a los niños celíacos.
